LA TUTORÍA INDIVIDUAL
La tutoría individual es una
acción educativa que se lleva a cabo de forma personal y directa, en la que
existe un conocimiento preciso por parte del tutor de la personalidad del
alumno y de sus necesidades, creándose un compromiso entre ambos, tutor-alumno,
de respeto y confianza, que ayuda al alumno a tomar decisiones y a afrontar sus
problemas, desarrollando las habilidades necesarias para ello.
Citando a Argüís (2001),
nos dice que la tutoría “pretende conocer la situación de cada alumno, lo ayuda
personalmente y lo orienta en la planificación y ejecución de sus tareas
escolares.” Uno de los puntos positivos de la tutoría individual es trabajar la
autoestima de los estudiantes, facilitar que asuman sus responsabilidades y
nuevos retos con entusiasmo y permitir que demuestren sus emociones. Esta
tutoría supone un compromiso más profundo tanto por parte del tutor como por
parte del estudiante ya que abarca temáticas de índole intelectual, afectivo,
social, académico, profesional, institucional, etc.
Es por ello que, se utilizará
fundamentalmente, con aquellos alumnos que precisen de una ayuda extraordinaria
que les ayude en momentos puntuales, siendo estos más o menos periódicos en
función de las necesidades a las que se pretenda dar respuesta y también, en
ciertos momentos del proceso formativo del alumnado con el fin de asesorarlos
en el proceso educativo y formativo.
¿Qué papel juega en el proceso
educativo?
A través de la tutoría individualizada se pretende orientar al alumnado en el ámbito personal, académico y profesional para ir ayudándolo en su toma de decisiones.
Propósito de la tutoría individual:
El propósito es comprender y
entender al alumno favoreciendo la autonomía en el aprendizaje, y desarrollar
en él actitudes y aptitudes necesarias para ello. El tutor individualizado, no
sustituye a cada profesor en lo que se refiere al asesoramiento y a la
resolución de conflictos que pudieran darse entre un alumno y un profesor que
le da clase, así como entre los mismos alumnos. En el caso de que se diera el
problema, la función del tutor individualizado, sería la de hacer al alumno
reflexionar y orientarlo en la forma de abordar ese conflicto de manera
formativa, siendo siempre un tema a resolver entre los interesados.
Recursos para llevar a cabo la
tutoría individualizada:
Son varios los materiales o
recursos que se pueden utilizar, entre ellos podemos señalar:
- Lugar adecuado, con ausencia de distracciones externas que dificulten a los interlocutores la concentración en la comunicación.
- Ficha de seguimiento individual del alumno.
- Registro de las entrevistas con el alumno, con los profesores y con la familia si las hubiese.
- Notas de los exámenes.
Durante este primer periodo, es
importante establecer una tutoría semanal individual (presencial o remota) de
media hora, con el siguiente esquema:
- 5 minutos: Preguntar sobre su vida personal.
- 15 minutos: Preguntar cómo va con el trabajo y que necesita por tu parte.
- 10 minutos: Felicitar en el caso de nuevas ideas u objetivos logrados.
- Motivar en caso de resultados poco excelentes y diseñar juntos los pasos a seguir durante la semana
- Terminar la tutoría, ¡siempre con una sonrisa! 😁
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
- Argüís, R. et al. (2001). La acción tutorial. Dialnet. https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=10226

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